By Michael Joncas, post originally appeared November 12, 2013; en español, September 1, 2026
[Este artículo forma parte de una serie que se extenderá durante todo un año y que revisa el Sacrosanctum Concilium. Coincidiendo con los 100 años de renovación litúrgica en Estados Unidos, respondemos a la invitación del Papa León XIV a releer los documentos del Concilio Vaticano II con una perspectiva renovada.
This is part of a year-long series re-examining Sacrosanctum Concilium. Coinciding with 100 years of liturgical renewal in the United States, we are responding to Pope Leo’s invitation to reread the documents of Vatican II with ‘fresh eyes.’ Find the commentary in English here.]
Texto en latín
64. Instauretur catechumenatus adultorum pluribus gradibus distinctus, de iudicio Ordinarii loci in usum deducendus; quo fiat ut tempus catechumenatus, aptae institutioni destinatum, sacris ritibus successivis temporibus celebrandis, sanctificari possit.
Traducción al español de la página oficial del Vaticano:
Catecumenado
64. Restáurese el catecumenado de adultos dividido en distintas etapas, cuya práctica dependerá del juicio del ordinario del lugar; de esa manera, el tiempo del catecumenado, establecido para la conveniente instrucción, podrá ser santificado con los sagrados ritos, que se celebrarán en tiempos sucesivos.
Habiendo concedido permiso para un uso ampliado de la lengua vernácula en la celebración de los sacramentos y de los sacramentales, los Padres Conciliares continúan ahora con sus decretos prácticos, comenzando a considerar los sacramentos de la iniciación cristiana.
En primer lugar, solicitan la restauración del catecumenado para adultos, una estructura de iniciación característica de los primeros siglos de la existencia de la Iglesia. Esta no fue una petición puramente arqueológica. Desde la década de 1940, los misioneros en África habían estado experimentando con la adaptación de elementos de los antiguos ritos catecumenales a las situaciones culturales en las que se encontraban trabajando, en lugar de las “clases para conversos”. Tras la Segunda Guerra Mundial, aquellos que preparaban para la iniciación cristiana a adultos —que no habían sido bautizados de niños— en zonas descristianizadas de Europa, buscaron también algo más que una simple instrucción unida al rito desnudo del bautismo. El artículo 64 puso estas iniciativas pastorales a disposición de toda la Iglesia. El artículo 14 del documento conciliar posterior sobre la actividad misionera de la Iglesia, Ad Gentes, tratará el catecumenado con mayor profundidad: “El catecumenado no consiste en una mera exposición de doctrinas y preceptos, sino en una formación para toda la vida cristiana y en un periodo de aprendizaje suficientemente prolongado”.
La decisión de implementar o no el catecumenado se deja al criterio del Ordinario diocesano. Resultarán de gran ayuda en este sentido el Código de Derecho Canónico (Code of Canon Law) y el Rito de la Iniciación Cristiana de Adultos (Rite of Christian Initiation of Adults), promulgado posteriormente (y adaptado en mayor o menor medida a la cultura en comparación con la editio típica por las distintas conferencias episcopales). Un conjunto de Estatutos Nacionales sobre el Catecumenado (National Statutes on the Catechumenate), propuestos por los obispos de Estados Unidos y que recibieron la recognitio de la Santa Sede en 1988, resultan especialmente útiles para regular el catecumenado en este país.
Los lectores de Pray Tell tal vez deseen comentar sus propias experiencias con el catecumenado para adultos: cómo ha influido en el culto de sus propias comunidades, qué dificultades han podido surgir y qué adaptaciones adicionales podrían proponer. Podría resultar de especial interés debatir las cuestiones pastorales que surgen en aquellas comunidades que utilizan tanto la versión del OF como la del EF para la iniciación para adultos.
Michael Joncas, ordenado sacerdote en 1980 en la Arquidiócesis de St. Paul-Minneapolis, Minnesota, el Padre (Jan) Michael Joncas es licenciado en Filología Inglesa por el (entonces) College of St. Thomas en St. Paul, Minnesota, y en Estudios Litúrgicos por la Universidad de Notre Dame, Indiana, y el Pontificio Instituto Litúrgico del Ateneo S. Anselmo en Roma. Ha ejercido como vicario parroquial, capellán universitario y administrador parroquial (párroco). Es autor de seis libros y más de doscientos cincuenta artículos y reseñas en revistas como Worship, Ecclesia Orans y Questions Liturgiques. Ha compuesto y arreglado más de 300 piezas de música litúrgica. Se jubiló como profesor de los departamentos de Teología y Estudios Católicos, y como Artista Residente e Investigador en Estudios Católicos en la Universidad de St. Thomas, St. Paul, Minnesota.

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