By Michael Joncas, post originally appeared February 14, 2013; en español, May 5, 2026
[Este artículo forma parte de una serie que se extenderá durante todo un año y que revisa el Sacrosanctum Concilium. Coincidiendo con los 100 años de renovación litúrgica en Estados Unidos, respondemos a la invitación del Papa León XIV a releer los documentos del Concilio Vaticano II con una perspectiva renovada.
This is part of a year-long series re-examining Sacrosanctum Concilium. Coinciding with 100 years of liturgical renewal in the United States, we are responding to Pope Leo’s invitation to reread the documents of Vatican II with ‘fresh eyes.’ Find the commentary in English here.]
Texto en latín
30. Ad actuosam participationem promovendam, populi acclamationes, responsiones, psalmodia, antiphonae, cantica, necnon actiones seu gestus et corporis habitus foveantur. Sacrum quoque silentium suo tempore servetur.
Traducción al español de la página oficial del Vaticano:
Participación activa de los fieles
30. Para promover la participación activa se fomentarán las aclamaciones del pueblo, las respuestas, la salmodia, las antífonas, los cantos y también las acciones o gestos y posturas corporales. Guárdese, además, a su debido tiempo, un silencio sagrado.
Dado que el artículo 14 ya establece que “en la restauración y promoción de la sagrada liturgia, la participación plena y activa de todo el pueblo es el objetivo que debe considerarse por encima de todo”, no sorprende que las normas derivadas de la naturaleza jerárquica y comunitaria de la liturgia especifiquen, al menos parcialmente, en qué consiste dicha participación. En este sentido, parecen existir tres categorías en las que se manifiesta la participación activa de los fieles: 1) verbal (curiosamente, entre las formas de participación verbal se destaca el canto); 2) corporal; y 3) el silencio.
Los lectores de Pray Tell pueden comentar sobre la efectividad con la que se ha logrado esta participación activa en los últimos años, qué la promueve o la dificulta en la actualidad, y qué sugerencias tienen para el futuro.
Michael Joncas, ordenado sacerdote en 1980 en la Arquidiócesis de St. Paul-Minneapolis, Minnesota, el Padre (Jan) Michael Joncas es licenciado en Filología Inglesa por el (entonces) College of St. Thomas en St. Paul, Minnesota, y en Estudios Litúrgicos por la Universidad de Notre Dame, Indiana, y el Pontificio Instituto Litúrgico del Ateneo S. Anselmo en Roma. Ha ejercido como vicario parroquial, capellán universitario y administrador parroquial (párroco). Es autor de seis libros y más de doscientos cincuenta artículos y reseñas en revistas como Worship, Ecclesia Orans y Questions Liturgiques. Ha compuesto y arreglado más de 300 piezas de música litúrgica. Se jubiló como profesor de los departamentos de Teología y Estudios Católicos, y como Artista Residente e Investigador en Estudios Católicos en la Universidad de St. Thomas, St. Paul, Minnesota.

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